jueves, 19 de febrero de 2015

Yo tenía un Hermano





                                                       YO  Tenía UN HERMANO


Si... Yo tenía un hermano, un hermano mayor...  puedo decir que realmente fue “Mi Gran Hermano” tomado de su mano, aprendí a conocer trivialidades cotidianas y muchas cosas de la vida.  Me enseño a nadar, cuando apenas yo talvez, no tenía ni  cinco años de edad y el estaría  por los  ocho.
 Así era él,  entre juegos  y travesuras  de muchachos, tomando uno que otro trago de agua de río, agua del mar o de  cualquier lago, fui aprendiendo junto a él, las habilidades de la natación.
Así mismo también me enseñó a realizar tareas de  cualquier oficio, sin temores, sin recelos, dejando a un lado la vergüenza de realizarlas, con tal de aprender algo bueno y práctico… alguna cosa fuera de lo común y lo académico, algo beneficioso para nosotros mismos y  para de igual forma ser útiles a la familia , el vecindario y la comunidad.
 Mi hermano, si,  con todos se llevaba,  ¡que habilidad tenía para congeniar y ganarse el afecto de cualquiera  con quien se encontraba ¡ 
Aprendí con él a manejar las bicicletas, triciclos, motos, carretillas, a treparnos sobre burros callejeros, a ponerme guantes en cualquier esquina de barriada, a colarnos en los cines, en los circos de gitanos y trotamundos, bajo las carpas y alambradas, a jugar a los vaqueros, a la lucha libre, a las artes marciales, a leer las clásicas revistas de historietas en los kioscos  de las esquinas y portales, a escalar paredes , a trepar sobre  grandes árboles,  a saltar grandes  zanjas, a cruzar ríos o canales a punta de brazo desnudo o improvisando como puente una delgada vara  o cualquier  rama.

Ah... que valiente, honesto y respetuoso era mi hermano, parecía que nunca conoció el temor mundano, se que era un creyente de Dios, pues recuerdo persistentemente que solía  arrodillarse y persignarse al pasar  ante cualquier iglesia o lugar sagrado.
Mi hermano, a  todos saludaba  sea extraño o conocido eso no importaba, siempre tenía un “hola que tal, como está.”
Era mi compañero de juegos y aventuras infantiles, era mi guía y protector… con él me sentía seguro y era mi ejemplo a seguir, acudíamos a la escuela juntos y compartíamos, libros, cuadernos, juguetes  y con mucha más razón  el refrigerio escolar...

Cualquier terreno baldío, cualquier parque o jardín era buen sitio para entretenernos, cualquier  piscina, río o reservorio de agua servía  para nadar...............mi hermano, cuantos recuerdos,..... Cuantas inocentes travesuras  y aventuras con él.

Y así fue pasando el tiempo señor mío, sin atinar a decirle cuanto lo quería… pensé que estaríamos siempre juntos… juntos toda la vida................................................





................................................A veces se me agolpan los recuerdos, me parece una bandada de  peces azul plateado… saltando escurridizos  y salpicando el agua cristalina… de algún lago misterioso y olvidado…

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